Había tweakiado mi escritorio. Mucho. Demasiado. Quedo mal. Me arrepentí.
-¡¡¿OH POR DIOS COMO LO ARREGLO?!!- se escuchó a la distancia mi grito desgarrador, lleno de dolor, de pánico, de frustración.
Y fue en ese momento, que levanté la cabeza y encontre la siguiente linea junto a mis zapatos:
rm -rf .gnome .gnome2 .gconf .gconfd .metacity
Dubitativo, aunque lleno de esperanza, tomé la linea y la introduje en mi terminal. ¿Cómo describir que al parpadear (reiniciar sesión) todo estaba como el primer día?
Asi: ” (-: ”